jueves, 31 de enero de 2013

Desaparecer

Me quiero ir muy, muy lejos de aquí.

Quiero retroceder en el tiempo. Quiero cambiar decisiones.

Sólo me he sentido así una vez, y por suerte pude cambiarlo.

Pero ahora no encuentro la salida.

Quiero irme y desaparecer...

viernes, 23 de noviembre de 2012

Distancia

Hace mucho que no escribo. No sé por qué.

Hay días que me pongo delante del ordenador e intento agrupar todos los pensamientos que se me pasan por la cabeza. Pero no puedo. No me sale, no me inspiro... No lo sé.

Tampoco es que pueda decir que últimamente estoy triste. Tengo mis días, como todos. Tampoco es que haya estado especialmente ocupada, la verdad. Simplemente es que no me nacía de dentro.

He llegado a cuestionarme qué sentido tiene escribir todos mis pensamientos en un blog. Al fin y al cabo, casi nadie los lee. Otras veces creo que precisamente por eso necesito (NECESITO) escribir aquí. Porque la mayoría de la gente que conozco nunca me lee.

Creo que he cambiado tanto que a veces no me reconozco. Y otras veces pienso que son las personas que tengo a mi alrededor las que se han transformado. Ya no puedo reconocer a muchos de los amigos con los que crecí. A veces tengo miedo de perderlos. O de ya haberlos perdido.

Hace un tiempo leí que hay personas que son más viejas por dentro que por fuera. Yo me siento así. Estoy más cómoda rodeada de gente más mayor que yo, que de gente más pequeña. Miro a mi alrededor y opino, y juzgo, y pienso. Y descubro que no tengo nada que ver con algunas personas.


También podría hablar de la situación social, económica y política de este país, que se hunde por momentos mientras algunos intentamos mantenerlo a flote a duras penas. Pero eso me da para otras entradas.

viernes, 29 de junio de 2012

Irrecuperable

Triste.

Sin motivos, sin saber por qué.

Sólo triste.

P-D: ¿Tanto hemos cambiado? Algunas cosas ¿son irrecuperables?

martes, 26 de junio de 2012

Mi propia novela

Tengo ganas de escribir. Lo que pasa es que no sé el qué.

Hay días que me levanto con ganas de comerme el mundo y pienso: "Hoy. Hoy es el día que empezaré mi novela". Y otros... Otros días me siento pequeña. Siento que perdí a mis musas hace mucho tiempo, y que ya no soy la misma.

Pero no importa, porque quiero escribir. Crear un mundo paralelo de sueños, una realidad alternativa en la que nunca pasaron determinadas cosas.

Igual escribo sobre eso. Igual imagino un mundo en el que aún estés aquí. Creo que podría llenar sin problemas miles de páginas en las que sigues a mi lado.

¿Te gustaría leer mi libro?

viernes, 4 de mayo de 2012

Nunca es fácil

A veces me siento muy sola. Pero sé que es mentira, que no lo estoy, así que trato de alejar todos esos malos pensamientos de mi cabeza.

Y me cuesta.

Pero lo sigo intentando.

Porque vivir consiste en eso, en una lucha tras otra, en un día tras otro buscando motivos para levantarte. A veces la vida es algo más alegre y sólo tienes ganas de sonreír. Pero hace mucho que olvidé cómo era ese sentimiento.

Aunque si hay algo de lo que estoy segura es de que la vida nunca, nunca jamás, es fácil.

jueves, 19 de abril de 2012

Todos los días

No hay ni un sólo día de mi vida en el que no te eche de menos.

Ni uno.

lunes, 9 de abril de 2012

Nuestro castillo

Nuestra casa es nuestro castillo.

"Estoy bien aquí, en mi nube azul, todo es cómo yo lo he inventado".



Hay días que solo quiero estar allí contigo. Encerrados. Sin que nadie nos moleste. Sin abrir la puerta en 48 horas.

"Nuestro reino es esta cama, y no nos van a echar de él... No queremos de nadie nada, cerremos la puerta y tiremos las llaves".

Hay momentos en los que enfrentarse a la realidad es demasiado duro. Demasiado difícil. Por eso prefiero perderme contigo. Perderme sin pisar la calle.

"No puedo prometerte el sol, pero te daré calor... El necesario para mantenernos... ¡Encendidos!"



El mundo es más pequeño, frío y cruel desde hace más de 6 años. Y a veces... a veces soy demasiado adulta. A veces sólo quiero volver a ser una niña...

"Y la realidad, trozos de cristal, que al final, hay que pasar descalzo".

jueves, 23 de febrero de 2012

Nowbody knows... 23

Porque algunas cosas son para siempre.
Porque algunos sueños se hacen realidad.
Porque nadie lo sabe, pero tengo una sonrisa que SÓLO uso para ti...


Tú no te irás, mi amor, aunque lo quieras.
Tú no te irás, mi amor, y si te fueras,
Aun yéndote, mi amor, jamás te irías

Rafael Alberti.

lunes, 13 de febrero de 2012

Estoy bien, ¿no lo notas?

Estoy bien. ¿No lo habéis notado? Estoy perfectamente. Nada duele. Nada pincha. Nada quema.

Estoy bien, de verdad. ¿No me creéis? Estoy estupendamente. No tengo el estómago del revés, para nada.

Estoy más que bien. Estoy genial. Nunca lloro por las noches. Ni me siento vacía después de comer. No tengo miedo. En serio.

No me siento sola, ni triste. En ningún momento del día. No me doy cuenta de que algo no va bien. Qué va. Estoy muy tranquila.

Y mientras, todos los demás, a mi alrededor, me cuentan sus problemas, sus historias. Me enfrento a nimiedades, a personas a las que me apetecería mandar a la mierda. Porque están tan ciegos, tan ciegos, que son incapaces de verme de verdad.



I'm fine...

lunes, 23 de enero de 2012

Susurros

A veces, sin saber por qué, cierro los ojos y pienso en ti.

Me pasa más desde que me he mudado. Cuando intento dormir por las noches miles de recuerdos invaden mi mente. Recuerdos que no vienen a cuento. A veces buenos, a veces malos. A veces tristes o felices. Pero me pasa muy a menudo.

A veces, cuando estoy trabajando, algo o alguien hace que me acuerde inevitablemente de ti. Y me dan ganas de llorar. De gritar, de explotar. Pero me callo. Me callo y finjo que todo va bien.

Y a veces, como esta mañana, recuerdo algo de súbito. Algo importante, algo de ti. Algo que creía haber olvidado, y que ahora necesito. Como si me lo hubieras susurrado al oído.




Sé que Dalton te hubiera adorado...

lunes, 2 de enero de 2012

Propósito 2012: Comerme el mundo

Cuando acabó el 2010 hice una lista de buenos propósitos. El 2011, sin embargo, ha pasado más rápido de lo que me esperaba (será eso de que cuanto más mayores, más rápido pasan los años...) y no me ha dado tiempo a cumplirlos todos.

A mi favor, diré que he cumplido algunos de ellos, como independizarme, ponerme en forma y comer mejor, y dejar de dar clases. He viajado, aunque no tanto como me gustaría, y he intentado relativizar todos los problemas y mantener una actitud positiva. Aunque no siempre lo he conseguido, claro. Que somos humanos y algo desequilibrados...

No he empezado a escribir mi novela, no he cambiado de trabajo y no me he apuntado a francés ni a ningún otro curso. Craso error, lo confieso. Este año quedan pendientes, y tendré que esforzarme ¡¡¡¡¡¡¡¡al máximo!!!!!!!!

También he cumplido objetivos que ni me había propuesto... Este año he tenido un perro en casa por primera vez en mi vida, y fue así, sin comerlo ni beberlo, de la noche a la mañana. También he afianzado nuevas amistades, y me he unido más a mis hermanas. Cosas que no me había propuesto, pero que han sido protagonistas en 2011.

Sea como sea, hemos vuelto a cambiar de año. Empezamos el 2012, un año en el que no se acabará el mundo (hay que entender el calendario maya y no ponernos apocalípticos), pero que seguro que pasará igual de deprisa que el anterior. Ante el paso del tiempo, lo único que podemos hacer es intentar ser felices, levantarnos cada día con ganas de comernos el mundo, y disfrutar de cada segundo como si fuera el último. Esto, probablemente, es lo más difícil. Pero yo seguiré intentándolo, con vuestro permiso...




Feliz 2012... Allí donde estés.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Don't Give Up!!!

Que no me quiero rendir.

A veces se me olvida qué es lo que me gusta, lo que quiero, lo que me hace feliz.

Arrastro penas que no sé ni qué penas son, porque a veces se me olvida. Se me olvida lo que NO quiero en mi vida.

Pero no me pienso rendir. Ni conformar. Ni hoy ni nunca.

Que no me quiero rendir.

jueves, 13 de octubre de 2011

El paso del tiempo

¿Sabes que es lo peor de que pase el tiempo? El miedo. El miedo a olvidar. No a olvidarte a ti, por supuesto. El miedo a olvidar los pequeños detalles. Cómo era mi vida antes. Hace 6, 7, 8 años. Cómo era mi vida cuando aún estabas aquí.

Otra de las maldades del tiempo es saber que todas las personas que quieres experimentarán alguna vez tu dolor. Sus madres, y sus padres, también morirán. Ellos también pasarán por lo mismo que pasaste tú. Y tendrás que verlo, y que apoyarles. Y sabes qué podrás hacerlo (no sabes cómo, de la misma forma que no sabes cómo lo hiciste entonces). Pero sabes que podrás. Y sabes que será duro. Muy duro. Y que no podrás permitirte flaquear delante de ellos.

Lo peor de que pasen los años (6 años ya) es que te vas haciendo mayor, y llegará un momento en el que habrás vivido más años sin ella, que con ella. Cómo duele imaginar un escenario así. Es la crueldad de haberla perdido tan pronto. Tan joven. Con 19 años.

Y saber que nunca, nunca, nunca podrás ser feliz de verdad. Podrás serlo al 99%, pero nunca al 100%. Nunca podrás explotar de alegría porque siempre habrá una espinita en tu pecho que te recuerde que ella no está. Que no se lo puedes contar.

Y duele. Duele ver a la gente con sus madres. Duele, y lo ocultas, y te callas, y te vas al baño a llorar. Porque ellos tienen madres y tú no. Porque no la volverás a tener.

Porque la última vez que la viste, que la tocaste, que la besaste, estaba fría. Tan fría que nada ni nadie puede imaginar lo aterrador que fue.

Cómo te echo de menos, joder.

miércoles, 12 de octubre de 2011

No lo aguanto

No lo soporto.

Odio que me pregunten por ti y tener que decir que ya no estás.

No lo aguanto.

Odio que no estés aquí, que no pueda contarte lo que hago, lo que pienso. Que no puedas ver los cambios que se producen en mi vida.

No puedo.

Te echo tanto de menos que a veces me ahogo. Pero nadie lo sabe. Pero no lo cuento. Pero no lo afronto.

Te quiero.


El 12 siempre fue un número triste...

viernes, 26 de agosto de 2011

Familia feliz

Hay algunas personas en este mundo a las que quiero muchísimo. Las quiero tanto que son mi familia, sin serlo. Que no compartimos sangre, pero compartimos todo lo demás.

No dudaría lo más mínimo en defenderlas de cualquier tempestad o tormenta . Y sé que ellas tampoco lo dudarían nunca. Es una relación totalmente incondicional, que te anima en los malos momentos, te arranca una carcajada, o te deja divagar mentalmente cuando lo necesitas.

Que no te juzga. Que te entiende y te comprende. Que es simple y natural. Auténtica.

No he conocido personas más grandes que ellas. Porque sí, claro, estoy hablando de mujeres. De mis novias. Aunque, a este paso, terminaremos siendo esposas.

Esta entrada se la quiero dedicar a una de ellas. Porque agosto está siendo su mes. Porque se lo merece más que nadie.

Y porque, no sé explicar cómo, cuando ella está feliz nos llena de felicidad a las demás.

Me encanta esta foto, creo que es una de las más divertidas del mundo...

jueves, 16 de junio de 2011

Despedidas...

Ayer se rompió un cachito de mi alma. Se desprendió. Me he pasado los últimos 7 años y medio de mi vida involucrándome, preocupándome, queriendo... No es que vaya a dejar de hacerlo. Simplemente ya no va a ser un trabajo (aunque fuera un trabajo gustoso).

Hace ya tiempo que tomé la decisión de dejar de ser profesora particular. Un trabajo a jornada completa como periodista, la idea de independizarme, y ganas de tener tiempo libre me lo imponían. Pero quise aguantar hasta final de curso. Quise ser justa y honrada con las personas que han sido una segunda familia para mí durante años.

No existen palabras que me ayuden a describir lo que estos años han significado para mí. Sí, me pagaban por dar clase, por ayudarles con los deberes, resolver dudas y enseñarles a estudiar. Pero 7 años son muchos años. Les he visto crecer. El pequeño tenía 5 años cuando empecé a enseñarle a leer. La mayor tenía 7 cuando sumábamos y restábamos en 1º de Primaria.

Me chincharon. Me quisieron. Me hicieron dibujos y me gritaron. A veces me daban besos y abrazos cada vez que me veían. Otras se escondían por la casa y hasta que no les encontraba no comenzábamos a estudiar. Durante dos semanas además de profesora fui niñera. Y se metían debajo de la mesa para no entrar en la ducha.

Ahora son más mayores (tienen 11 y 14 años) y los besos, los abrazos y los dibujos han pasado a mejor vida. Pero no importa. Sólo quiero que les vaya todo bien. Que sean felices (como lo han sido hasta ahora). Que aprendan a vivir disfrutando cada día. Que estudien si quieren y si no, que trabajen en algo que les guste. No soy su hermana mayor. Ya tienen una. Y muy buena. Pero les quiero como si lo hubiera sido.

Aunque la persona más importante de esa segunda familia es su madre. Vecina, amiga, florista. Una mujer que me vio nacer, que me dio trabajo antes de necesitarlo, y que me apoyó cuando todo se desmoronaba. Que me aumentó el sueldo cuando le dio la gana. Que me pagó de más en más de una, de dos y de tres ocasiones. Que me consiguió más clases entre las madres del 'cole'. Que me ofreció tanto trabajo que a veces tuve que rechazarlo. Una mujer que no me canceló una clase sin motivo jamás. Que, incluso si se olvidaba de que me tocaba ir, me recibía con los brazos abiertos. Que me invitaba a comer, a cenar. Que me regaló montones de ropa y ramos de flores. Que me vio llorar millones de veces.

Ayer me despedí de los niños. Un beso, un abrazo. Y ya no tendrán que aguantar mis quejas, mis manías: "Esa palabra lleva tilde. ¿Por qué no pones la H? Detrás de punto va mayúscula". Ni mis exigencias: "Hay que terminar el plan de trabajo de 'cono'. Un ejercicio más. Hay que estudiar inglés". Creo que al menos echarán de menos a mi parte menos pesada. La que les escuchaba cuando me contaban cosas que no tenían que ver con la clase. Al menos me despido sabiendo que les he enseñado algo: "Contigo me entero de las cosas, no me aburro. No eres tan pesada" me decía el pequeño hace apenas unas semanas.

Y también me despedí de su madre. De la matriarca de mi barrio, que da trabajo a todo el que puede y lo necesita. De una mujer tan grande y extraordinaria que no cabe en ningún sitio. Que cuando vio mi foto de graduación se puso a llorar.

Hoy tengo otra despedida. También va a ser emotiva. También me va a doler. Pero creo que me dolerá la mitad, porque llevo la mitad de tiempo dando clase a dos niñas maravillosas que también están creciendo. Aunque con una situación bastante diferente, y más difícil.

Gracias por leer hasta el final. Pero es que necesitaba rendirles homenaje.

jueves, 19 de mayo de 2011

Spanish Revolution

No puedo dejar de leer todos los periódicos. De escuchar la radio. De meterme en Twitter, en Facebook y en Tuenti para leer todas las noticias sobre el movimiento 15-M, sobre #Acampadasol, #Spanishrevolution, #Yeswecamp...

¿Somos el germen de un verdadero cambio?

Yo, por si acaso, no voy a dejar de ir a Sol, igual que he ido a la manifestación del 15 de mayo y a la del 7 de abril. Y no voy a dejar de ir tampoco a la que han convocado este sábado 21 de mayo.

¿Y en las elecciones? Votaré a cualquiera que no sea ni PP, ni PSOE.

Un cambio es posible. Querer es poder.

"No hay pan para tanto chorizo"